Cocinamos huevo con jamón en la cocinilla y desayunamos afuera en una banca de madera que quedaba a unos pasos de nuestra carpa y al terminar hicimos el check-out. Emprendimos nuestro viaje del sector central hacia el campamento sector francés, con las mochilas de peso aproximado de 20 kg siendo el trayecto más largo del circuito de la W, unos 13.5 Km en un tiempo de 7 horas. Caminamos sobre varios puentes colgantes, cruzamos caudales de ríos, subimos y bajamos colinas, siempre con una vista espectacular, siendo el trayecto más bonito de todos en nuestra opinión.

Antes de subir una gran pendiente, quise tomar agua de mi camel bag, pero no salía agua, por lo que perdimos poco tiempo en resolver el problema de la manguera mal ajustada al depósito de agua. Al subir la pendiente, admiramos el paisaje de las faldas del Monte Almirante Nieto con sus imponentes y hermosos glaciares y al fondo el lago Nordenskjöld, de un inmenso y espectacular color turquesa. En un mirador, sentados desde una serie de piedras grandes nos detuvimos para apreciar toda la inmensidad del lago, donde platicamos con una pareja estadounidenses, comentando que vivían en Chicago, y que habían visitado Cancún, donde les recomendé visitar las pirámides de Teotihuacán o Chichen Itzá.
Continuamos el camino, hasta llegar a un punto donde admiramos la majestuosidad de Los Cuernos del Paine, que son dos cuernos que parecen de un animal y uno tercero más pequeño que en conjunto forman el Macizo del Paine, que en verdad es algo hermoso de presenciar y también admiramos el glaciar francés del cerro Paine Grande.

Llegamos al sector Cuernos, que se puede ver desde arriba, bajamos y nos encontramos a la chilena Fran, que venía de regreso después de bañarse en el lago, quien nos dijo, que deberíamos meternos, aunque esté helada el agua, porque está increíble, porque vida solo hay una y hay que vivirla al máximo. No lo hicimos porque nos quedaba mucho camino por recorrer, así que, seguimos nuestro camino hacia el sector francés, donde llegamos a una pequeña playa, que en vez de arena eran piedras de lago, donde descansamos un poco. Vimos dos chicas alemanas, quienes nadaban en el lago, aunque sufrían de frío.

Seguimos nuestro camino, cuando pregunté a una pareja de chilenos, cuánto faltaba para llegar al sector francés, nos respondieron aproximadamente una hora, se nos hizo raro, porque según el mapa, nos faltaba muy poco. Seguimos subiendo la pendiente, seguidos por un alemán de unos 60 años, cuando un grupo de unos seis españoles, venían bajando, y me preguntaron cuánto faltaba para el sector Cuernos, les contesté relativamente poco mostrándoles el camino por donde veníamos, porque estaban perdidos y un poco espantados. Continuamos subiendo, mi esposina ya no aguantaba un dolor fuerte en su brazo, diciendo que no sabía si iba a lograrlo. Al llegar a otro mirador, vimos un grupo de extranjeros de más de 50 años junto con su guía, tomando fotos, por lo que le dije a mi esposina si quería pararse para descansar y tomar fotos, pero me respondió que no, porque ya quería llegar. Empezamos a bajar y escuchamos voces de personas, por lo que supusimos que estábamos cerca, y así fue, porque vimos un letrero que decía sector francés.

En ese momento, sentimos un gran alivio, sólo subimos un poco más hasta llegar a recepción, donde aventé mi mochila como señal de meta lograda y del fin del pequeño sufrimiento por el peso de la mochila. Indiqué los datos de mi reserva y vi que tenían un refrigerador con bebidas refrescantes, donde compré el Gatorade más caro que he comprado en mi vida, aproximadamente $500 MXN ($30 USD), pero no me importó, porque sentí que me lo merecía después de una intensa caminata, con poco dolor de espalda, cuello y brazo, pero felices y extasiados de tanta belleza. El chavo de recepción del campamento francés nos llevó a nuestra carpa, que estaba sobre el paso principal, donde todo mundo pasa, y que al final fue una ventaja, porque nos quedaba cerca los baños, las regaderas, el módulo de recepción, el área de comida, área de lavado de trastes, en fin, de todo. Vimos que los de al lado tenían su ropa y toallas colgadas en las cuerdas que sostenían a la carpa, y optamos por hacer lo mismo. Nos bañamos, donde nos dimos cuenta que los baños y regaderas eran mucho mejores que los del sector central, con mejor diseño, mayor cantidad, las regaderas eran muy amplias de madera, con una banca para sentarte. Ese baño fue la gloria, porque el agua caliente relajó cada parte de mi cuerpo. Al salir, las mesas de madera para comer estaban llenas, así que fuimos al área de comida que quedaba entre los baños de hombres y mujeres. Mientras calentamos unos tamales y lentejas, platicamos con una pareja chilena, acerca de las similitudes del tamal con un platillo chileno. Él era minero y ella ama de casa, tenían tres hijos, quienes se habían quedado con sus abuelos. Él estaba de vacaciones después de una larga jornada de meses de trabajo. Nos contaron de que era su tercera vez en el parque Torres del Paine, porque la vez pasada, iban con sus hijos, pero diariamente iban y venían desde Puerto Natales en carro. Esta tercera ocasión, iban a realizar el circuito W desde el sector Grey hasta el sector central. Luego se acercó un japonés, para calentar su comida, que llevaba varios días comiendo lo mismo. Estaba haciendo el circuito de la O, que había sido muy demandante y por eso se lastimó la rodilla. Al terminar de comer, admiramos el paisaje y nos sorprendió que, a las 22 horas, todavía había un poco de luz.

Unos minutos después empezamos a mirar el cielo bastante estrellado, percibiendo estrellas fugaces que se desvanecían, aunque de repente, vimos varias estrellas moverse aleatoriamente hacia un mismo lado, pensando que eran los satélites de Starlink, pero dijimos, no puede ser, porque esos todos van en una misma dirección secuencial al mismo tiempo y emanan una luz diferente, pero estos no, así que para nosotros vimos unos OVNIS sobrevolando el cielo de las torres del Paine. Como ya hacía bastante frío, no había ninguna persona afuera, las luces apagadas, nos metimos a la carpa para dormir. Nos dio más tranquilidad saber que nos quedábamos otra noche más en el sector francés porque no tuvimos que acomodar nuevamente nuestras mochilas para el siguiente trayecto.
Возможность подключаться к интернету на даче
высокоскоростной интернет на даче https://internetnadachu.su.
Bali Villas for Sale Now
Beautiful Bali Villas for Sale – Buy Now
Strategies to Integrate AI Into Businesses
AI and Robotics: Current News and Developments
Green Travel Tips – Eco Travel Guide
Ecotourism Eco-hotels and eco-lodges.